LA NACION: “YO”, EL AUTOR. También soy signo. Antes de los piquetes sobre alfombra roja, se entendía que me dedicaba a otra cosa que me era permitida (contexto multipolar). Pero los piquetes no formaban parte. Por ejemplo: se esperaba de mí que fuera estudioso. Pero no que realizara piquetes sobre alfombras rojas. Matias Néspolo analizó esta perfomance donde propongo la evolución del signo “mujer” como mensaje lingüístico en los últimos 50 años. Análisis de un caso testigo en los diarios de Bioy Casares.

Bioy Casares, alcanzado por una venganza artística
Bony Bullrich ajusta cuentas con el amigo de Borges por los dichos sobre su abuela

Si el sabor de una madalena ensopada en té puede ser excusa y motor para una de las cumbres de la literatura del siglo XX en alambicada prosa francesa, por qué la maledicencia de un escritor no puede dar pie a una instalación que tiene tanto de ajuste de cuentas como de provocación estética. Y el asunto tiene sus ribetes porque el malicioso autor no es otro que Adolfo Vicente Perfecto Bioy Casares, así, con todos esos nombres que contenía su partida de nacimiento y como lo prefiere citar el ofendido y artista conceptual.

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