Laura O. La mujer fuerte que me hizo creer cuando empecé: Casa FOA 2009.

Laura O fue la mujer fuerte que me hizo creer en lo que hacía cuando recién empezaba.

Cuando la invitaron a Casa FOA 2009, le dieron un espacio impresionante. Allí puso un sofá que ocupaba, más o menos, cien metros. Llegó en un camión con acoplado: una imagen que probablemente nunca olvide.

Esa es Laura. La admiro por esa locura, por su fuerza, por su amor por el blanco y por sus obsesiones. También por la familia increíble que construyó junto a Pablo Sánchez Elía, con hijos que tienen, cada uno a su manera, un lado artístico y genial.

Para participar en aquella edición de Casa FOA puso sus condiciones: quería que los espacios vecinos fueran de diseñadores en quienes confiara y cuyo trabajo le gustara. Le dijeron que sí. Entonces me propuso a mí para uno de los lados y a Diego Alexander para el otro. Los dos escoltamos a Laura en ese proyecto.

Yo hice un altar de botellas con dos tronos de goma. Durante el armado me había dicho: «No, yo no quiero verte trabajar». Cuando finalmente vio la instalación, me dio un abrazo. Todavía me acuerdo de lo que significó para mí: fue un empujón, una confianza que me dio ganas de seguir.

Laura es alguien a quien siempre voy a respetar y que siempre llevo adentro mío.