
25 Oct Volver a 1959. Hubo algo en este departamento que me hizo pensar lo impensable. Un Revival. Otro mejor dicho.
Hay una cuadra en Buenos Aires que desde chico me dio paz: Posadas entre Ayacucho y Schiaffino. LLegue de Egipto y vine a tomar un cafe a La Rambla. Ahi empezó mi busqueda que termino en el primero que vi. El unico que podia comprar por que el resto son todos palacios de 700 metros. Cuando entré, me dijeron que estaba para demoler. Pero pensé: Demoler o rescatar: Todo estaba rasonable. Es decir si queres tener office como antes, si no te interesa el porcelanato ni las alacenas setentosas -que desde que soy chico son las mismas- Por que no? Decidi ir por mas y sacarle el blanco tiza de las paredes que en general son las lavadas de cara que se agilizan la venta. Pense en los cuadrados de frank para el hall de entrada, despues se lo agregue al comedor por que si las puertas estaban abiertas se veia. Le devolvi el color de la época al resto las paredes. La di calidez clásica, lo unico que le devolví parcialmente fue la iluminación: Mitad pantalla y mitad microled e IDEA (una supermarca que me encanta). Me quede con el office que lo uso como parte del living. No invite a casi nadie todavía por que cada dia estoy mas vago. Pero después de vivir en una torre con todo integrado, necesitaba romanticismo. Puede ser que me haya excedido. Pero hay palabras como desayunador que no las puedo tolerar más. No digo mas nada por que la imagen reemplaza la palabra:















